12º álbum de 1995 de esta legendaria banda británica de Heavy Metal, y primero con el guitarrista Doug Scarratt, cuya incorporación aportó nueva energía a una formación que atravesaba una importante revitalización creativa. Publicado tras varios años alejados del gran foco mediático, este trabajo marcó el inicio de una de las etapas más consistentes y reivindicadas de la carrera de SAXON.
Su sonido combina la fuerza del Heavy Metal clásico con una producción más pesada y moderna, sin renunciar a las grandes melodías, los estribillos épicos y la inconfundible voz de Biff Byford. Más duro y agresivo que muchos de sus trabajos de finales de los 80, el álbum devolvió a la banda parte de la credibilidad ganada durante la era de la NWOBHM y sentó las bases de su excelente trayectoria posterior.
Recomendado para fans de: JUDAS PRIEST, ACCEPT, RUNNING WILD y DIO.