2º álbum de 1990 de esta legendaria banda estadounidense de Thrash Metal procedente del Bay Area de San Francisco, considerado por muchos seguidores como la obra maestra de su carrera. Con la incorporación del guitarrista Tim Calvert en sustitución de Glen Alvelais, el grupo evolucionó hacia un sonido más técnico, melódico y progresivo sin perder la agresividad que había caracterizado a su celebrado debut.
Su propuesta combina la velocidad y precisión del Thrash Metal clásico con estructuras más elaboradas, armonías de guitarra memorables y una ejecución instrumental sobresaliente. La impresionante labor vocal de Russ Anderson y la batería de Paul Bostaph, antes de su marcha a SLAYER, elevan un álbum repleto de composiciones complejas y sofisticadas que hoy figura entre los grandes clásicos del Thrash técnico americano de principios de los 90.
Recomendado para fans de: HEATHEN, DEATH ANGEL, TESTAMENT y TOXIK.